Make your own free website on Tripod.com
Néstor Oscar Morris
CUARTO BIMESTRE
Home
PRIMER BIMESTRE
SEGUNDO BIMESTRE
TERCER BIMESTRE
CUARTO BIMESTRE
QUINTO BIMESTRE
SEXTO BIMESTRE
Libro de visitas / Volver
Para contactarte

A Ñ O   2 0 0 4

ACCIDENTE
 
Hoy, 29 de junio
del año 2004
es preciso informar
una triste noticia:
circulando sin prisa
por la mano debida,
al volante de un sueño
como todos los días,
un crédulko incurable,
ingenuo diplomado,
colisionó sin suerte
contra la realidad.
La abismal diferencia
entre los dos actores,
hizo que fueran vanos
los múltiples esfuerzos
para salvar al menos
las ganas de confiar
en otras madrugadas.
Sin ceremonia alguna,
le dieron sepultura
a la última ilusión
que respiraba,
quedando lo demás
es decir huesos, carne,
sistemas conocidos
y aspecto singular,
en estado normal
para estos tiempos...
 
PASOS
 
Miro apagarse el día en cada estría
del cielo que sonroja su bostezo
y quedo en algún punto del silencio
que grita el horizonte en sus reflejos.

Esta inefable sensación me atrae
a develar el próximo misterio,
desanudo mis pasos y los suelto
para que desmenucen el desierto,
enorme y sin embargo tan pequeño
que cabe en la sombra de una lágrima.

El pincel de la mirada nunca acepta
lo inviten a danzar cuando hay tormenta.
 
MANIFIESTO
 
Tengo guardado en un sector
ajeno a los olvidos,
intacto, tu paisaje amaneciendo
cuando aún no existía
la palabra nosotros,
para desalojar viejos desiertos
nacidos al correr de soledades.

Cuando nada indicaba,
que hubiera un chaparrón de buena suerte,
capaz de regalarme la tibieza
de tus ojos marrones sin censuras,
para que dialogaran con los míos
antes que las palabras arreciaran.

Han sido tan frecuentes
los golpes a la dicha que uno teme,
ser feliz y dejar
que vuelen las palomas con guirnaldas
pendiendo de sus alas
para que el mundo sepa del milagro
más vital y buscado de la historia.

De todos modos fuimos
con las velas henchidas,
a fuerza de querernos,
atacando los vientos y corrientes,
para dejar atrás cualquier ausencia
que intentara opacar
el fresco amanecer de nuestras horas.

En tanto el tiempo juega,
sin el menor apego ni respeto,
con cada pretender que uno dispone.
Su paso impersonal no se detiene,
aunque estalle de pronto el Universo,
mucho menos aun ha de fijarse
en algo imperceptible a casi todos,
como es cualquier amor dado a su vuelo.

Nosotros enfrentamos los pronósticos
y hemos llegado al punto del misterio,
donde todo es igual, todo es distinto,
donde la noche es día y viceversa,
donde hay que dar a luz nuevos anhelos,
para ahuyentar fantasmas escondidos
que siempre están de turno para el duelo.

De modo que nos queda el desafío
de la cima mayor que, todavía,
nos falta descubrir o ser cobardes
y reclamar las fotos del pasado,
aunque ni tú ni yo seamos esos,
aunque ningún ayer nos pertenezca
más allá de la niebla
que dispone el recuerdo.
 
OIDOS SORDOS
 
Un cielo casi azabache
me ha recordado
sus ojos negros,
mientras la luna llamaba
su risa blanca
de mis infiernos.

Por qué te quita la vida
lo que te ha dado?
Por qué te quita?
De qué me sirven las manos
si no las puedo
volver caricias.

Estrella que me acompañas
en esta noche
dile si puedes,
que no dejo de buscarla
en cada cosa
que nos recuerde.

Patrona de las angustias
dame la dicha
de que la encuentre,
bajo la sombra de un sueño
que se despierte
junto a mi muerte.

Por qué te quita la vida
lo que te ha dado?
Por qué te quita?
Pone una flor en tus manos
y al poco tiempo
te la marchita.
 
CAMBIOS
 
Hoy soy poco de aquello
que una vez conociste,
ni los músculos firmes
ni los huesos indemnes.

Yo mismo me doy cuenta:
mi mirada no tiene
el abrazo de antes,
se ha vuelto más esquiva,
prefiere estar distante.

Mi boca ha resguardado
el canto de la risa
y muy de tanto en tanto
le permite un paseo.

Soy un conglomerado
de viejas cicatrices
que suelen dar dolores
cuando el día no es limpio.

Lo único que vive
para suerte sin cambios,
es la raíz primera,
la que marcó mi historia,
la que sigue nutriendo
en su esencia a mis pasos.
La que me diferencia
lo bueno de lo malo,
lo oscuro de lo claro,
el amor del engaño.

Lo demás, como he dicho,
ha cambiado sin dudas.
Si hasta a veces yo mismo
me sorprendo en las noches
con metralla de estrellas,
sosteniendo una lágrima
cuando antes reia.
 
 SOLTANDO EL HILO
Para qué
                                    nos haremos preguntas sin respuestas?
Si nada positivo nos aportan
más aun
habitualmente dejan un resabio
que puede perdurar
malogrando minutos que no vuelven.
Parecería mejor
soltarle algo de hilo a la cometa
y dejarla que vuele sin censuras.
Puede volver airosa
o terminar su historia
entre la obstinación de algunas ramas.



De todos modos tuvo
su rato de jugar a ser gaviota
besando alguna playa que deseaba.

NO LO PODIA CREER
No lo podía entender
o no quería.
Esa calle fue mia
en muchos mediodías.
Las veredas entonces
sabían de mis pasos,
que cruzaron, sin dudas,
a muchos de los pasos
que se habían vuelto lágrimas
de pronto.

No lo podía entender
o no quería.
La barbarie no entra
dentro de mi maltrecho entendimiento.
No se puede aceptar
tanta perversidad
sobre el anónimo.
Es algo que no admiten
los peores infiernos.

No lo podía entender
o no quería.
La montaña de escombros,
los gritos, las sirenas
y las miles de manos
pretendiendo el milagro,
no podían estar ante mis ojos.
Eso no era verdad
aunque lo fuera.

No me alcanzaba el llanto
para tapar la pena.
 
SOBRE CRISTALES ROTOS

Se ha quebrado el cristal
donde ella reflejaba
cada vez que la puerta
de mis sueños cedía.

El peso de las lágrimas
arrastró en su caída
el útimo suspiro
vestido con su nombre.

Comprendí que yo era
un pasado lejano.
Apenas quien creyó
que la espuma del mar
encontraba su puerto
para volverse arena.

Enjuagué mi tristeza
con una brisa fresca
y dejé que los pasos
simplemente se fueran.

SE VE QUE NO SUPE
 
Se ve que no supe
brindarle sentido
a esta larga espera,
ni oponerle al frio
del callado invierno
que arrastra las horas,
la tibieza justa
para que cobije
el nido su sueño.

Así marchitaron
aquellas sonrisas
que habían florecido
en tanto desierto.

Quedaron dormidos
trinos y suspiros,
a merced del cauce
ignoto del tiempo.

Ni siquiera viven
las últimas huellas,
parece que un viento
de tenaz empuje
se hubiera empeñado
en dejar silencios.

La verdad no tiene
aristas filosas
ni encierra secretos
entre sus destellos.
Ocurre que uno
cuelga su mirada
en aquel paisaje
que más lo conmueve
y tal vez no sea
paso de su senda,
agua de su acequia.

Se ve que no supe
o no fue posible
recortar un trozo
de dicha y poblarlo.
Han quedado solo
ecos y vestigios
de aquello que fuera
brote de un milagro.
Se apagó el murmullo,
terminó el presagio..
RESCOLDO
 
A veces, cuando en las noches,
el viento mece las ramas
y el cielo luce tan negro
como el brillo de mi alma,
de la nada se aparece
frente a mis ojos su cara.

Como si fuera posible,
pongo a borrar con su imagen
la nostalgia, compañera
de lágrimas que se escapan,
golpeando desde el silencio
con el filo de una espada.

La llevo a poblar mi lecho
sobre las sábanas blancas,
para contarle las sendas
en que he sabido buscarla
y mientras la noche afuera
reclama por sus guirnaldas,
como el rescoldo escondido
mi espera callada aguarda.

 MINIMO
 
 Pocas palabras

        así

                como te gusta

                (y me gusta).



Un vuelo de suspiros

              la sonrisa que apenas

                          asoma su decir;

                                   te quiero.
 
COMPAÑERA DE VIAJE
 
La soledad parece,
 un laberinto incierto     
tapizado de espinas,
en donde cada instante
  encuentra como chance
el acicate frío
de los pasos perdidos.
Pasos que merodean
  como sombras buscan
palidecer las ruinas
que aun perduran,
   de aquello que fue luz
y hoy es silencio.

La soledad nos seca
la garganta y la voz
de tanto reclamar
 callados nombres,
que a la resignación
le son esquivos.

      Es un trozo de invierno,
     que agobia los retoños
capaces de soñar,
     con cielos despojados
   de garras simulando
      ser un brillo de estrellas.

     Es un hueco en el mar
     donde se hunden las olas,
hasta perder las ganas
 de arrimarle su espuma,
a la arena que espera
con la tibieza abierta.

Es la porfiada lágrima
 que busca algún lugar
donde anidar su historia
aunque no sea más
   que en un simple papel
  cargado de palabras.
 
 
A LA LIGERA
 
Mañana húmeda,
               de seguro refresca hacia la noche.

               El circo de los dicen y contestan
               usa el sitial de honor en los periódicos.

               Algún secuestro más, se hace costumbre.

               Un tipo ayer pensó
               que no tenía caso continuar:
               se pegó un tiro.

               Hay más armas que atletas para Atenas.

               El horóscopo miente
               que tengo por delante un día perfecto.

               Los chistes son mediocres
               (a mi gusto).

               Me fijo en lo importante
               y recomienda:
               "ante el éxito no creerse más de lo que somos",

               no sueño tener fecha en ese examen.


AMNESIA
 
Doscientos sesenta y ocho,
               alrededor de trescientos,
               podrían superar los cuatrocientos.

               Cronología de hechos anteriores
               ¿batiremos el récord?

               Posibles responsables,
               penas previstas.

               (silencio)


               Lunes, martes, miércoles, jueves.
               ¿Quizás viernes?

               (el neón no es eterno)


               Se acerca el día del niño
               y la siguiente muestra
               de amnesia sin excusas.
 
VIEJOS RECUERDOS
Es común la costumbre
                       de acumular recuerdos.

                       Amuletos, postales,
                       boletos capicúas,
                       medallas, baratijas,
                       relojes en desuso,
                       ciertas cartas de amor
                       y muchas cosas más
                       que, en cada caso,
                       optamos por guardar
                       sin más razón,
                       que darle alguna prórroga
                       a su paso en el tiempo.


                       De tanto en tanto,
                       cuando el cajón no tiene más espacio
                       para albergar pasados que golpean,
                       empezamos a ver
                       que parte de la historia disipamos.

                       Como frios verdugos sin capucha,
                       hacemos de algún cesto,
                       el destino final de todo aquello
                       que nuestro entendimiento determina.


                       Por qué no será asi
                       con los cielos que guarda nuestra mente,                       
                       aunque no tenga caso preservarlos?


                       Por qué es que no podemos
                       borrar lo que nos duele,
                       tirarlo por la borda hacia el olvido
                       y tapiar de una vez
                       y para siempre
                       cada ventana gris que nos opaca?
 
INCIERTO

Imperceptible aún

         vaga el misterio

            no hay huella singular

            ni plano del tesoro.


Todas las sendas tienen

         una parte de acierto

            pero no es suficiente

            para el juego.



La luz

        confunde

                   dibujando sombras

   y el corazón ampara

              hasta lo incierto.
 
MEDIANOCHE

Es medianoche y digo
el cauce de tus labios
con mis manos.

La huella ha sido breve,
como el vuelo
de una hoja en otoño
hasta su lecho.

Enredado entre sombras,
intenta el corazón
salir a flote.

El frio hiere más,
si el vacío arremete
contra todos los ecos
que uno espera.

Echo a dormir
la última palabra.
 
SUCESIONES

Del andar cotidiano

de una palabra a otra,

irreverente

         el tiempo

nos sorprende sin pausa

                          diseminando actos.


Entre ellos

         los poemas

que siempre marcan

el final de un instante.


Hay una sucesión desconocida

de futuras imágenes

         que podremos mostrar

         hasta el punto y aparte.


                                         Después

                el eco del silencio

                renovará los sepias.
 
FUIMOS

Nos esperamos
en un rincón ajeno
a lo posible.

Bebimos el rocío
para después
cubrirnos con la hoja
hasta que entibiase.

De espaldas al común
sin pretensiones
usando los matices
que inventamos
absurdamente
fuimos.

ESCENARIOS

A
                                    medida que el tiempo 
                                    carcome los pilares 
                                    que nos tienen enhiestos, 
                                    los ojos van cambiando 
                                    su horizonte. 
                                    

El ayer se manifiesta inmenso y el futuro es proyecto con los pasos contados.

Vuelven a respirar ciertas palabras, que habían hibernado sin sentido y las pequeñas cosas, como los nidos tibios,

opacan a los fuegos de artificio
.
 
POEMAS
Urde la mano
                                    sobre el papel sediento,
                                    la mágica armonía
                                    de unas pocas palabras.
                                    
Espejos que transcurren amalgamando instantes.
Secretos cauces que vuelcan su torrente.
Estallidos de luz que alguien comparte.
 
GOTAS

Duermen las palabras
en alguna penumbra.
Cuando un relámpago
fugaz
lo determine,
lloverán gotas
sobre las manos fértiles.

(Un desierto papel
será testigo)






 
MADEJAS

Ausente o desbordado de misterios,
enredo cada paso en viejas sombras
como si ejercitara la torpeza.

Cuando puede,
un recuerdo asombrado
escapa de su jaula
y vuela a los cristales
de la única ventana que dispongo.

Desdibujado asoma
algún rostro sin luz,
entre ladridos
de tanta soledad acostumbrada
a lastimar silencios,
para después,
palidecer con ellos
su destino.






Gracias por su visita
**